Veníamos de una racha en la última semana, con las corridas de Miura el pasado domingo en la Magallánica (Fenomenal), ayer con los Victorinos en Málaga (Sublimes contrastes) y hoy saciados con ése broche de oro o diamante, cuando ante un notable encierro de tres ganaderías (Torrealta 1°,2° y 6°, Garcigrande 4° y 5° y Cuvillo 3°) ante una plaza atiborrada hasta las banderas, trenzaron el paseíllo, MORANTE DE LA PUEBLA.-(Ciruela y oro) Con sus ejemplares despertó las pasiones de entrega, inspiración, drama incluido por la voltereta en el 4°, pero las condiciones, con significante fortaleza humana y especialmente la transmisión de la sensibilidad, la esencial verdad, pero sobre todo el sentimiento y la expresión artística, con ésas tandas profundas, relevantes, ralentizadas convertidas en una maravillosa película de mucho suspiro notable y belleza inmortal, qué le salieron del alma, convirtiendo su espectáculo en el 4° “Espartano” en algo irrefutable denominado arte puro para bien de la fiesta, la magia e inspiración estuvieron en una hermosa pieza musical hasta cuándo el animal le causó una voltereta y le dió una paliza, afortunadamente sin graves consecuencias, recibió el premio y se refugió en el burladero de matadores para recuperarse y con el primero qué fué un manso, el maestro de la puebla nos regaló ésos destellos o apertura musical de lo qué vendría después. ANDRÉS ROCA REY.- (Celeste y oro) Otro pedazo de torero qué gracias a la improvisación, el valor suicida, su conocimiento y oficio logra a su manera impactar en los tendidos, con su primero “ Triunfador” un castaño bragado caracterizó su clase, calidad, bravura y nobleza qué le permitió al Peruano a ejecutar una de las faenas de poder, y rotundidad plena, por cuánto hubo unos naturales lentos y alargando el viaje, pero los cambios de mano fueron un fenómeno por la pureza, ligazón y el temple qué levantaron a la concurrencia para ovacionar otra obra de arte, de éxito aventurero con goce estético y perpetuo deleite, la gente disfrutó al excelente ejemplar y por aquello del enigma taurino pinchó al primer intento, logrando cortar un orejón y con el 5° impuso con fondo al más complicado toro de la tarde, en un faenón con un nivel de raza, de figura y especialmente con la intensidad para dominar al ejemplar, sonaron las notas fuertes de gran dimensión en ésa gran pieza musical, qué no solamente nos llegó a los oídos sino al corazón en pleno qué belleza inmortal. DAVID DE MIRANDA.- (Burdeos y oro) estuvo al frente del lote más dócil y colaborador con genio en los primeros tercios, y el mérito del onubense consistió en qué se plantó cómo figura del toreo gracias a la quietud y el solvente repertorio, con la capa y la muleta, es un gusto verlo interpretar los quites a una mano y luego en la muleta por bajo ligando con soberana inspiración toda una partitura y las notas qué riman en otras piezas musicales cómo en épocas pretéritas, lo hicieron Beethoven o Mozart qué logró rematar con un estocadón efectivo para cobrar dos orejas y con el 6° “Ropalarga” no se la puso fácil al torero, porque le faltaba fuerzas y codicia dónde la voluntad, el oficio, la quietud le tapó los defectos del desfondado animal, qué después de culminar el acto, hubo petición qué no cuajó pero ya había ganado la puerta grande en su primero, así cómo toda obra salieron el peruano y el de Trigueros en hombros, mientras Morante se fué a revisión para la enfermería y OLÉ!!
RESUMEN DEL FESTEJO.-
MORANTE .- Palmas y Oreja.
ROCA REY.- Oreja y Dos orejas tras aviso.
D. DE MIRANDA.- Dos orejas y Ovación.
INCIDENCIAS.-
El encierro tuvo varias aristas destacando los corridos en 2° y 3er lugar; difíciles 1°y 6°, complicados pero se dejaron el 4° y 5° del festejo todo en conjunto y armonizados se arma una excelsa pieza taurina qué se equipara a una extraordinaria sinfonía. Redacción y textos: GABRIEL ENRIQUE RIVEROS.














