Acudimos a la última corrida de la versión 71° (2026), con fe y esperanza, de manera estoica porque entramos bajo un torrencial aguacero, llegamos a ocupar más de ¾ del coso manizalita, y salimos mojados sin que haya escampado, para ver los esperados toros de Ernesto Gutiérrez Arango, qué tradicionalmente cierra la feria taurina desde hace muchos años consecutivos, a veces dan resultado de toreabilidad y otras también dejan frustración, para hoy presentaron un encierro desigual en los pesos y con muchos contrastes, si fuéramos rigurosos sólo dos y máximo tres ejemplares pasarían con discreta nota,la exigente calificación, los demás fueron un torrente de mansedumbre y además teniendo en cuenta qué el cartel en su confección y refacción, era el más esperado y fuerte qué cualquier entendido puede esperar, cómo dirían era una terna para Madrid o Sevilla, así desfilaron en el paseíllo SEBASTIÁN CASTELLA.- (Rosa y oro) Francés con todos los pergaminos y títulos qué lo elevan a una máxima posición, en el escalafón, quién al frente de “Luchador” dejó una labor en su repertorio, con mucha voluntad y entrega, cortando un apéndice y con “Boyardo” un “mansito” “rajado” desde antes de banderillas, tuvo la fortuna de encontrarse con un “maestro” qué le exprimió hasta la última gota de la poquita clase, y construyó una faena o mejor un “faenón”, que tuvo el acompañamiento del pasodoble “Feria de Manizales” a base de llevarlo y consentirlo, a un ritmo lento con la medida exacta, logrando el entusiasmo del público con los cambiados iniciales hasta los redondos qué parecían circulares, todo el repertorio del galo, lo mostró, tanto que hubo algunos “lambones” qué pidieron el indulto, qué hubiera sido un despropósito y finalmente en el 4° intento dejó en las carnes una estocada suficiente para rematar al ejemplar cuyos restos se fueron al desolladero con división de opiniones mientras el torero fue premiado con la vuelta al ruedo. JUAN ORTEGA.- (Canela y oro) Torero sevillano de exquisitas maneras y suaves toques, propios para desarrollar las faenas sosegadas e interpretar el mejor repertorio brillante y exultante, para el gusto de un selecto público y así con “Escribiente” y “Alifanfaron” dejó destellos o pinceladas finas con las telas, pero ninguno de los cuadrúpedos, rompió para elevar a una máxima categoría las faenas, sólo con su 1° ilusionó y convenció, pues además remató con la espada acertadamente y por ello cortó una oreja mientras que con el 5° fué más una labor de tránsito y pasarela, solamente escuchó algunas palmas al final de su actuación. DAVID DE MIRANDA.- (Burdeos y azabache) Nacido en Huelva y quién se ganó la sustitución por Juan de Castilla, quién cayó herido el pasado martes, entonces de manera excepcional triunfó rotundamente ése mismo día, y con las facultades, su estado de ánimo, su estilo y colocación, con sobrados méritos compareció a lidiar y matar a “Campanillo” qué dejó muy poco porque el animal no solamente no humilló sino duró desentendido en el combate y con “Azulejo” el onubense le puso pasión ganas y arrancó unas series en la muleta qué logró el eco en los tendidos, todo ello en base a su quietud y aguante, para pasárselo bien cerca, finalmente cobró una oreja también y así la terna estuvo por encima del encierro, lo qué popularmente se dice “mucha torería para tan poco toro” y así se fué la Feria Manizalita, qué marcó un ilusionante comienzo en los dos primeros días y luego se fué desvaneciendo con pocas posibilidades al final!!
Resumen del Festejo.-
S.CASTELLA.- Oreja y Vuelta.
J.ORTEGA.- Oreja y Palmas.
D. DE MIRANDA.- Silencio y Oreja.
Incidencias de la corrida.-
El encierro no pasó con nota sobresaliente, la dura prueba calificatoria y para rescatar el 1°, 2° y 4° con algunas posibilidades los otros se fueron rapidito a tablas!!
Hoy dedicamos los respetos y admiración al público asistente, qué en su mayoría resistieron el agua o lluvia en toda la tarde muy pocos fueron desertando a medida qué llovía con alguna intensidad…ésa fiel afición es la qué sostiene lo qué queda de la FIESTA BRAVA en Colombia!!
Textos y redacción GABRIEL ENRIQUE RIVEROS.
Fotografía especial y profesional DIEGO ALFONSO ALAIS G.













































