Joselito Adame al son de «Silverio» el emblemàtico tema del maestro Lara indultò un buen toro de los Aranguez, repetidor, noble en una larga faena que se prolongò màs allà del primer aviso pues el palco se rehusaba a concederla gracia en medio del ensordecedor vocerio que le reclamaba sacar el pañuelo amarillo.
Por cierto, esta ganaderìa que pasta en el Estado Lara tiene sus raìces en sementales de don Ernesto Gonzalez Piedrahita y esos santacolomas tenìan ese sello esta tarde.
Adame se empeñò en torear a placer. Toreò primorosamente con el capote por tapatias y dejò un lance soltando el capote a una mano. Y en otro momento esta chicuelina.
Se despachò con tandas por ambos pitones, bajando la mano , alargando el brazo ,con bellos remates a la hombrera contraria. Toro obediente no se cansò de embestir y Joselito ,embriagado de la mano del placer de lo bien hecho, dio muletazos rodilla en tierra.
Empiezo por ese cuarto , «Amañado».
Con su primero, tumbo incluido al picador, Joselito estuvo correcto. Se fue a los medios en tandas en que el toro al final echaba la cara arriba y terminò en tablas. Suerte suprema, y oreja.
Joaquìn Galdòs en su primero se destacan tres luminosas verònicas, lentas y una media de esas que decimos de cartel.
El toro se va quedando corto pero hay gusto, cadencia y ritmo en lo que ejecuta el peruano. Y cerrò con un molinete de rodillas, nada vulgar.
Oreja.
Su segundo, a menos el toro y la faena decae porque no hay materia para brillar. Poco para destacar.
Antonio Suàrez es doctor en tauromaquia y en medicina. Este venezolano saliò con la ilusiòn del triunfo y lo consiguiò con ese buen nùmero 77. Desempolvò su tauromaquia sin arrogancia pero solvente , toreò magìificamente por ambos pitones.
Comenzò con torerisimos doblones y la faena tomò vuelo, se percibìa en el ambiente algo grande y no solo por el afecto de la plaza al paisano sino porque estaba toreando como los àngeles. Le importò poco que las tandas las terminara con la cara alta. El, a torear.
Cerrò con ajustadas manoletinas, se fue derecho y en corto, la espada entrò hasta los gavilanes y el rugido de la concurrencia hizo que el presidente no dudara un segundo en color en el antepecho de su palco los dos pañuelos. Nada que discutir.
Cerrò con el nùmero 85. Ya edra muy tarde y la faena careciò de ese misterio que hace que el espectador cruja en su asiento.
Suerte suprema y oreja.
JOSELITO ADAME (Azul petróleo y azabache): Oreja y dos orejas simbólicas.
JOAQUÍN GALDÓS (Corinto y oro con cabos blancos): Oreja y silencio tras aviso.
ANTONIO SUÁREZ (Turquesa y oro con cabos negros): Dos orejas y oreja.
Redacción: Guillermo Rodriguez de «TENDIDO 7»
Galeria fotografica: DIEGO ALAIS