Director

Diego Alfonso Alais G.

MORANTE EN ESTADO DE GRACIA EXPLOTÓ A SEVILLA, EN UNA COMUNIÓN PERFECTA

En la segunda comparecencia del ídolo taurino más importante del arte de cuchares, para aquellos románticos que aún creemos, en la reencarnación de muchos toreros como Joselito, Belmonte, Pepe Luis etc, todos juntos en la humanidad del de la Puebla del Río, con otro lleno cómo el del domingo de resurrección, con los toros de ÁLVARO NUÑEZ, una temperatura calurosa y un ambientazo, qué sólo se da en ésta plaza dónde el duende y el gitano, confluyen en cada actor de la única obra de arte en vivo y qué subsiste, gracias al riesgo de la vida y la muerte, ambas juntas de la mano, trenzaron el paseíllo MORANTE DE LA PUEBLA.- (Tabaco y oro) Fiel a su estilo y con la inspiración del máximo artista de su generación, parece no tener techo con sus faenas, con su primero mostró las pinceladas del iluminado, si bien el ejemplar cómo común denominador del encierro acusó falta de clase y fuerza, para permitir el lucimiento pleno de los actuantes, el maestro cigarrero con la virtud de la paciencia poco a poco le fue sacando, con las verónicas y las medias una sazón de mucho contenido, en la muleta el animal disminuido le permitió algunas tandas dónde se destacaron tres naturales espontáneos y universales, qué dejó a la asistencia con el apetito en ebullición y con “Colchonero” un melocotón qué parecía desvanecerse cómo un merengue, el torero ostentó la maestría, la serenidad, la magia y el exquisito gusto, cuándo a una sola mano dejó cinco lances, pegado a tablas, no importaba el riesgo ni la incesatez porque una vez el ejemplar pasó en dos varas justitas por el caballo, bajó del infinito, la invocación más honda y trascendental de su toreo cuando pidió una silla, para crear genialidades en los quites, vino luego la inspiración de su espíritu con la máxima plasticidad y emoción profunda llegando a crear los verdaderos moldes clásicos, los modelos supremos de eterna belleza, a base de bondad y pureza, en el tercio de banderillas ejecutadas por un “colosal extraterrestre”, el público estremecido en sus asientos estaba en shock, más no se podía, pero Morante se vació por dentro y en la muleta de manera original y deslumbrante alineó a todo lo celestial, para elevar al máximo peldaño, con mayor plenitud y completa madurez la mejor faena hasta ahora vista, del hoy jerarca y pontífice de todos los toreros, gracias a Dios por habernos permitido vivir tan soberana obra artística, llena de divina gracia, elevada al infinito, qué ha llevado a la cima maravillosa y única, qué abrió un camino cumbre, qué jamás los que estuvimos presentes y aún en la retransmisión, podremos olvidar hasta el último dia de nuestra existencia…cuando despertamos de ése grado de inconsciencia colectiva, nos enteramos qué los aceros le habían frustrado los máximos trofeos terrenales, pero ya estaba escrito en el olimpo aquella sagrada escritura y después de las dos vueltas triunfales, bajó una histeria colectiva la cofradía morantista bajó al ruedo final del festejo, para llevarlo a hombros y traspasar la puerta del príncipe, qué finalmente por aquello de los reglamentos y los permisos etc etc no dejaron cuajar el deseo de la mayoría, pero el maestro salió del ruedo en procesión sacramental y consideramos qué esta tarde, será histórica por lo vivido en su máxima expresión, aún con el corazón a mil latidos por segundo, no nos imaginamos qué más se le podrá ocurrir en sus otras tres tardes qué aún tiene pendientes en el coso sevillano!! Qué grandeza inmarcesible!! JUAN ORTEGA.- (Verde oliva y oro) frente a su lote irregular, sin fuerzas y sin clase, resolvió la papeleta con pundonor, gracias a qué ejecuta cada lance y muletazo de una forma extraordinariamente lentísima, son instantes eternos, todo se ve magno y bello con la majeza y la elegancia sevillana, da gusto apreciar ésos destellos finos así haya rematado a su lote con estocadas bajitas, es un digno representante de la sevillanía andante, con muchos méritos, pergaminos y títulos, por dignidad y gobierno sus obras quedan cómo párrafos por los capítulos de su compañero de terna, DON MORANTE. VÍCTOR HERNÁNDEZ.- (Sangre de toro y oro) Joven torero qué sigue unos cánones llenos de verdad y pureza, frente a sus oponentes, exponiendo toda su humanidad, con “Agua Clara” pisó fuerte para llenar el corazón del público en la Maestranza, tenía deseos de gloria y en efecto logró transmitir con su faena el toreo vertical, muy de verdad qué impactó en el público, logrando cortar la única oreja del festejo, un orejón porque le va a valer para regresar pisando fuerte nuevamente a Sevilla, con el 6° la faena no pasó de ser voluntariosa, limpia y honesta pero sin la codicia de su oponente qué se apagó cómo casi todo el encierro, dejando vestido y alborotado al madrileño, y así se fué una tarde memorable, imborrable y fundamentalmente impactante para gracia del toreo moderno con ejecuciones añejas, eternas e impactantes y OLÉ!!
Resumen del Festejo.-
MORANTE.- Silencio y Dos vueltas tras fuerte petición.
J.ORTEGA.- Saludos tras petición y Silencio.
V. HERNÁNDEZ.- Oreja tras aviso y Silencio.
Incidencias.-
El picador Israel de Pedro saludo por la franca pelea en el 6° y la acertada vara.
El banderillero Marcos Prieto por el tercer par de banderillas en el 6° también fué obligado a saludar!!
Textos y redacción especial GABRIEL ENRIQUE RIVEROS R.
Fotografía especial DIEGO ALFONSO ALAIS

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